
La montaña celeste: un plataforma para todos
Cuando uno piensa en juegos de plataformas divertidos, quizás lo primero en lo que pensamos es en Mario, un juego para todos con dificultad moderada y entretenido. Cuando les pregunto por un juego difícil y de plataformas, pensamos en Super Meat Boy, un juego de alta dificultad con poco apartado en lo visual y el disfrute, más orientado a un público acotado de jugadores. Si ahora les pregunto por una plataforma que sea disfrutable, pero a la vez un desafío… Y si pensamos en una montaña, al principio será fácil, pero a medida que subimos se pondrá peor, pero al final llegar a la cima será gratificante. Así es Celeste, ese juego.

Para ser claros, Celeste es un juego de dificultad muy escalonada; al principio será muy fácil, pero cada nivel será un poco más desafiante que el anterior, además de que podemos añadir un plus si deseamos conseguir coleccionables. Con este me refiero a que, aun siendo un desafío, la curva de dificultad permite un aprendizaje muy lineal y fácil de seguir, pues Celeste posee muy pocos controles y mecánicas, pero si bien tiene pocos de estos, requiere una gran masterización de los mismos. Por supuesto que hay puntos de inflexión, sobre todo en el contenido opcional. En cuanto a su apartado gráfico, cuenta con un pixel art muy pulido y trabajado; este juego no tiene nada que envidiar a juegos de mejores gráficos. Sus gráficos cumplen con su intención y aún más, pues su simbología y detalles están muy logrados. Las plataformas y objetos que usamos, además de los enemigos y trampas, no son simplemente genéricos (algunos sí lo son, pero son tan genéricos de estos juegos que no pueden no estar como los pinchos), pues tienen una razón para ser como son; así pues, no están hechos por relleno, están pensados y trabajados para que encajen en el juego. En cuanto a la historia de este juego, no se queda atrás. No daremos detalles de lo que trata, pero como ya hemos hablado, hay una montaña, pero hay más de una montaña. Tenemos la montaña que se escala en el juego y luego nuestra protagonista tiene su propia montaña, que también escalará durante su aventura, donde tendrá que reconciliarse y aceptar cosas de ella misma que tal vez no le agradan, pero son parte de ella y uno no puede correr de su propia sombra. Por último y quizás uno de sus puntos más fuertes, la música. La música es algo fundamental de este juego que le da vida y alma; sin ella el resto de piezas no conectan, pues la música de cada zona, de cada momento, de cada secreto y situación le da un nivel de sensaciones que es imposible de ignorar, y termina generando el sentimiento buscado.
Celeste es un juego que tanto la gente casual como los que buscan un reto pueden disfrutar, pues lo que es la historia principal es completamente viable para todos; el contenido opcional, por otro lado, requiere otro nivel de compromiso. Aun así, creo firmemente que el nivel de disfrute que puede uno lograr con este juego hace que incluso las personas menos pacientes puedan llegar más lejos de lo que se podría esperar.
Por eso y quizás muchas razones que no estén en esta reseña, te recomendamos jugar Celeste.
